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Leandro Paredes: "Desde chico quise ser el 10 de Boca"

TANDIL.- A Leandro Paredes le duele todo el cuerpo por los exigentes trabajos en dos días de pretemporada. "Va a venir bien la siesta", expresó ayer al mediodía, antes de la entrevista, este volante de 18 años, la gran aparición futbolística de Boca en el último tramo del torneo Inicial, con cuatro goles convertidos en los clásicos ante San Lorenzo y Racing. El plantel, cuando no baja a cumplir con el doble turno físico y futbolístico, descansa en lo alto del Valle Escondido, en el Amaiké Golf & Spa, al que se accede después de recorrer un último tramo de dos kilómetros de ripio y pedregullo entre bajadas y subidas.

Paredes es un joven de respuestas cortas. La frase más larga no sale de su boca, sino que se puede leer en el tatuaje en uno de sus brazos: "No hay lugar ni distancia que puedan alejarme de ustedes. Amor eterno para mis padres". La referencia es para Daniel y Miriam. En el otro brazo tiene tatuada a la Virgen del Sagrado Corazón y casi en el tobillo derecho una pelota con la leyenda "Gracias por tanto".

-¿Qué número de pretemporada es con el plantel de primera?

-La tercera.

-Pero es la primera habiendo terminado como titular en el equipo.

-Siempre trato de encararla de la misma manera porque la pretemporada es fundamental para lo que queda del año.

-¿Cuáles son las primeras impresiones que te dejó Bianchi?

-Uno siempre sueña con tener un técnico como Bianchi. Nos habla mucho, está encima, nos aconseja. A mí me habló muy bien, me hizo sentir cómodo.

-Futbolísticamente, ¿qué te pidió?

-Que juegue tranquilo y lo haga de enganche, nada más.

-En una posición distinta a la que cumplías con Falcioni, que te ubicaba más por la izquierda.

-Bianchi quiere que sea enganche, lo que hice siempre.

-Con apenas 18 años, ¿cómo asimilás la notoriedad por la explosión futbolística del último semestre? ¿Quién te ayuda a tener los pies sobre la tierra?

-Siempre me acompañaron mi familia, mi novia, mis amigos. Están cerca de mí, me ayudan. Además, yo siempre fui consciente de tener los pies sobre la tierra. Estoy bien, tranquilo, sé que tengo que seguir mejorando futbolísticamente. La exposición pública no me cambió. Aunque la gente me reconoce más por la calle, sigo siendo el mismo chico de siempre. Todavía me da vergüenza que la gente se me acerque en un shopping a pedirme fotos o autógrafos.

-Vos, Pol Fernández, Erbes, Colazo, ¿se sienten la nueva generación de este Boca?

-Ojalá. Sabemos que nos estamos ganando un lugar, pero el camino es largo. Para los que venimos de las inferiores no es fácil mantenerse en la titularidad.

-Tenés un estilo muy de potrero. ¿Es posible mantenerlo en primera?

-Sí, por el potrero pasamos todos, no sólo yo. Te ayuda el potrero, pero en primera es muy diferente.

-Tus cuatro goles fueron desde fuera del área. ¿Es una característica habitual tuya?

-Desde chico siempre intenté. En las divisiones inferiores también hice muchos goles así. Es una virtud que trato de aprovechar, aunque seguramente van a empezar a estudiarme para neutralizarla.

-Tu ídolo es Riquelme. ¿Qué te dejó haber compartido el plantel con él?

-Muchísimo. Siempre dije que era el referente que tengo, desde chico. Me repetía que disfrute del fútbol, que lo tome con responsabilidad, pero que disfrute.

-Hace seis meses, cuando se fue de Boca, Riquelme dijo que no quería taparte. ¿Qué representaron esas palabras para vos?

-Un orgullo. Algunos decían que era una presión, pero yo nunca lo sentí así. Lo tomé como un elogio.

-¿Te habría gustado que hubiese vuelto, aunque iba a ocupar el lugar que te dejó?

-Sí, porque no compartimos tanto tiempo como compañeros. Sólo jugamos una vez juntos. Me hubiese gustado hacerlo más.

-También sos de mirar videos de Zidane.

-Sí, ahora miro mucho a Iniesta para tratar de aprender.

-Tu tío jugó al fútbol.

-Si en Argentinos, pero hasta la reserva. Me aconseja que no afloje, que le meta, que tenga constancia.

-¿Te dolió quedar fuera del Sudamericano Sub 20?

-Sí, me dolió mucho, aunque sé que los chicos que están se lo merecen. No me tocó estar, hay que seguir trabajando para ser tenido en cuenta para el Mundial. Quedan seis meses, estoy confiado.

-¿Trobbiani habló con vos?

-No, nunca.

-Te molestó que dijera que eras lagunero e irregular?

-No, cada técnico tiene su opinión, hay que respetarla.

-Bianchi dijo que tiene vacante la camiseta N° 10. ¿Te gustaría tenerla?

-Desde chico quise ser el 10 de Boca. Me encantaría tener una camiseta que usaron Diego (Maradona), Carlitos (Tevez), Román (Riquelme).

-¿Se la vas a pedir al técnico?

-No, soy muy chico.

Los hinchas obligaron a terminar antes la práctica

TANDIL (De un enviado especial).- En el club Banco Provincia, rodeado de campos, chacras, alerces y cipreses, Boca, en el primer turno, realizó un intenso trabajo físico para medir la capacidad aeróbica de los jugadores, pero durante la tarde no pudo terminar la sesión de entrenamiento, porque unos 150 hinchas se metieron en el campo para buscar una foto o un autógrafo y debieron terminar unos minutos antes la práctica. Antes, en uno de los trabajos con balón, Damián Escudero no pudo terminar el ensayo táctico, ya que salió con un golpe en el tobillo derecho. En cuanto a los refuerzos, para las próximas horas se espera la firma de la transferencia de Juan Manuel Martínez desde Corinthians, por 3.200.000 dólares por el 50 por ciento del pase. El ex Vélez se incorporaría mañana o el viernes a la pretemporada en Tandil. A la espera de cerrar esa operación, el otro nombre que los dirigentes de Boca tienen en carpeta es del volante de contención uruguayo Egidio Arévalo Ríos (Palermo, de Italia)..

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