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Torneo Final

Candidato Granate: Lanús le ganó a Arsenal y volvió a la cima

El equipo de Guillermo Barros Schelotto superó 2 a 1 a los de Sarandí, que presentaron un conjunto alternativo; los goles los hicieron Ismael Blanco y Silvio Romero, que además falló un penal; Céliz descontó.

Por Ariel Ruya | canchallena.com

 
El festejo Granate.  Foto: FotoBAIRES 

Sucede exactamente esto: apenas empieza el partido, cuando se levanta el telón del espectáculo, surge una sensación que anda dando vueltas en el contexto, en el contorno, alrededor del escenario. Que Lanús va a ganar. Que va a ser el protagonista del encuentro, con la pelota bajo su suela, con la cabeza levantada, con los ojos bien abiertos en el arco adversario. Sucede exactamente esto: cuando los minutos transcurren, sobrevuela la sentencia concluyente de que ya se ha convertido, en un puñado de meses, en una formación con estirpe ganadora. Lanús tiene una voraz necesidad de ganar; corre y juega (en realidad, juega más de lo que corre) con hambre. Hambre de gloria. La creación de Guillermo Barros Schelotto, después de un convincente y sorprendente torneo Inicial, es dejarlo volar. Lanús vuela en el campo de juego; un equipo que anda por el aire con una cuota de personalidad arrolladora. Es el líder del certamen por ese puñado de asuntos: porque cuando empieza el partido, se intuye que va a triunfar, como en aquellas películas románticas en la que se cree que los protagonistas van a cerrar el círculo con una historia de amor. Lanús le quita sorpresa al asunto: ya se sabe cómo va a terminar.

Es un buen conjunto y aún debe un par de materias para ser algo muy bueno. O mucho mejor. Por ejemplo, los últimos instantes del partido de anoche, el que le ganó a Arsenal, un Arsenal alternativo, por 2 a 1, cuando debió haber goleado. Pudo hacerlo, pero no lo hizo. Tiene jóvenes de buena madera, aunque algo verdes todavía. La maduración, se entiende, irá con el tiempo: como el equipo entero, a pasos cortos, firmes y sustentables. Va hacia allá: hacia la cúspide. Eso lo tiene muy claro. Sin embargo, no puede emborracharse si sabe que va a marearse, si siente que le va a hacer mal. Si gana 2-0, si desperdicia un penal y, de pronto, le marcan un descuento que enciende dudas adormecidas, no puede permitirse escalar al cielo. Le gusta la pelota, le agrada la fantasía y algún firulete entrometido puede terminar atragantándolo. De poder golear a mirar el cronómetro. De respirar aire puro a terminar asfixiado.

Otro asunto son sus ocasionales adversarios: de los cinco partidos que disputó, tres le ofrecieron formaciones alternativas, por sus compromisos coperos. Es una ventaja, en la teoría. En la práctica, Lanús suele maniatarlos. Anoche, sin embargo, cuando Arsenal dispuso de Ortiz, Benedetto y Carbonero, se le endurecieron las piernas.

 Así quedó la tabla de posiciones

Tiene fundamentos, colectivos e individuales, para proyectar el futuro. Así como se muestra hoy, en un campeonato parejo, irregular y discreto, puede ganarles a todos, aunque no le sobra demasiado, con diversas ausencias por lesiones y suspensiones. Tiene, eso sí, caras que respaldan ese espíritu ganador. Rostros que, además de lanzar la pelota de puntín y para arriba, si es necesario, o de acariciar en exceso el balón, si el espacio lo permite, son la imagen viva del equipo. Marchesín, por ejemplo, con nivel de selección o de equipo grande: le llegan poco y resuelve a la altura. Ahora sin Vizcarrondo, con Goltz, el capitán, con pose de líder de área, voz de prohibido pasar . Con Chávez, como enganche o como aventurero volante por los costados, cada día más contento de donde está. Sin Regueiro, Blanco (el 1-0) y Romero (el 2-0) se entretienen... a veces de más. De pronto, Campestrini le atajó un penal a Romero y Céliz, el descuento de Arsenal, abrió el paraguas granate. No era necesario: en la Fortaleza había estrellas en el cielo.

  • Un récord en el arco
    Aunque la conquista de Milton Céliz a 8 minutos del final le cortó una racha de 541 minutos sin goles en contra a Agustín Marchesín, la serie fue la más prolongada en la historia del club granate.
  • Vizcarrondo, con mal pie
    A los 36 minutos, el defensor venezolano de Lanús, Oswaldo Vizcarrondo, salió por una lesión en el aductor derecho que podría ser un desgarro. Así, se complica su presencia en la selección, rival de la Argentina el 22 de este mes.
  • Se viene el gran duelo
    El próximo domingo, Lanús visitará a Godoy Cruz; con ello, Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo (amigos y ex compañeros en Boca) se enfrentarán por primera vez como técnicos.
  • El Mellizo cree que todavía hay que mejorar

    "Jugamos bien, lástima el descuento cerca del final. Pero el rendimiento me conformó, respondimos bien en la mayoría del partido, porque creamos situaciones con buen juego colectivo. Estuvimos atentos 80 minutos, el desgaste físico fue importante también y el cansancio jugó en el final. Arsenal también había puesto mucha gente en el ataque", analizó Guillermo Barros Schelotto, entrenador del líder del torneo. Consultado sobre para qué está su equipo, remató: "Para seguir mejorando. Tuvimos una falla y fue gol. El fútbol argentino está muy equilibrado y te obliga a no cometer errores".

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    Preocupación venezolana. Lo único negativo para Lanús fue la lesión muscular que sufrió el defensor venezolano Oswaldo Vizcarrondo, motivo por el cual fue reemplazado por Marcelo Herrera, en el primer tiempo.

    Penal atajado. A los 20 minutos del segundo tiempo, Campestrini le atajó un penal a Silvio Romero..

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