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Torneo Final

Elio Rossi, sobre Caruso: "Me saqué los tiradores y fui a buscarlo"

El periodista contó su versión sobre la pelea con el entrenador de Argentinos; "Debe tener manos de algodón", aseguró

 
 
 
Elio, con cara de pocos amigos. 

La pelea entre Ricardo Caruso Lombardi y Elio Rossi, que sumó un nuevo capítulo el domingo pasado, siguió en la Web. Irónico, el periodista escribió en su página Web su versión de los hechos. "Me saqué los tiradores y fui a buscarlo", aseguró, pero aclaró: "Sólo quería hablar".

La carta completa

 

Lo que se vió por televisión, se vió por televisión.

Lo que trataré de reconstruir es lo que no se vió.

Está en Ud, amigo lector, creer ésta versión o la del entrenador.

Ejercite, pues, la libertad.

1) ¿Fui a buscarlo?

ABSOLUTAMENTE SI. Fui a buscarlo. Me saqué los tiradores y fui a buscarlo del otro lado de las cámaras.

"Sin cámaras ni policías", le dije. Tampoco micrófonos.

Me saqué el micrófono (ante la falta de corbata y/o saco, la "cucaracha" y eventualmente el micro, se "aseguran" con los tiradores). Digo, por la interpretación que se hace de "se sacó los tiradores=fue a pelear".

Estoy, entonces, sin tiradores ni micrófonos. No hay cámaras ni policías.

2) ¿Qué busco?

UNA DISCULPA del tipo. Hablar a solas con él. No había podido hacerlo ANTES del programa. Por eso no participé de la nota.

Además, todos saben que NO LE CREO NADA.

Para qué buscar una respuesta que, desde el pre-juicio, sé falsa.

El tipo se ha mostrado conciliador en cámara; algo que a mi no me interesa. Me ofendió a mi y a mi familia. Si se disculpa, a solas, quizá vuelva a hablar con él.

Beto Casella me dice de que vale la pena el intento. Veremos.

Sigamos.

3) ¿LLEGO DE ATRÁS Y LE PEGO O LLEGO DE FRENTE?

Contando una "de combóys", el entrenador le dijo a López y a los muchachos en La Red, que "le pegué dos trompadas traicioneras y llegué corriendo de atrás".

Falso lo de Carusito.

Llegué de frente y le dije: "Vamos a hablar".

4) ¿ERA UNA INVITACIÓN A PELEAR?.

NUNCA LO SABRÉ porque cuando me acerco de frente, pega un salto y tira un derechazo que me acaricia la mejilla.

Como le dije a Carlitos Monti y a Daniel Mollo: "si me conectó, NO LO SENTÍ".

O sea, un golpe, una piña, un trompazo. es otra cosa.

Además, un golpe, una piña, un trompazo, dejan huella.

Huellas que no solo no se ven un ratito despuès del "incidente" cuando cerrábamos el programa, sino tampoco al día siguiente, en cancha de Arsenal, cuando presenté a cara lavada, el partido por Canal 7.

Si pegó, insisto, no lo percibí.

Caruso debe tener, imagino (sin certezas), MANOS DE ALGODÓN.

Grita, dezaforado: "Querés pelear"???, "querés pelear"???.

A esa altura, es un contrahecho, que tira piñitas y da saltitos, seguro de no llegar a tocarme.

Yo le insisto de frente a él: "vamos afuera del estudio, a hablar, vos y yo solos".

Pero, repito, se vuelve imposible.

Ya se han interpuesto entre él y yo, una señora que lo acompaña -me entero despuès- y 2 hombres.

Uno de alrededor de 60 años; el otro de menos de 40 según parecen. El señor mayor tiene equipo deportivo y lentes.

La mujer, histérica, insulta a Alina y me insulta a mi.

Uno de los pibes que labura en Fùtbol Permitido se me acerca.

Para frenarme.

El asunto es que queda totalmente desorientado porque lejos de empujar y/o buscarlo para pelear, yo me estoy cagando de risa. Lo miro y pienso."payasada total, pobre Caruso."; empiezo a sentir algo parecido a vergüenza y pena.

Repito: yo lo veo de frente y me pasa toda la película de Fabián García. El policía, la gorra, los "golpes" de Caruso.

Sigo bajo los efectos de la tentación de risa no exenta de estupefacción.

Porque veo que el griterío y la histeria se han apoderado del recinto, y empiezo a entender que me equivoqué al pensar que el tipo podía salir del estudio, solo.

Con el correr de los minutos, (no más de 2, por favor no piensen que esto duró media hora) me doy cuenta, por el efecto mismo de la "película de Fabián", que es imposible que Caruso estè dispuesto a correr algún riesgo.

Ni siquiera para hablar a solas conmigo.

Ha quedado tan en ridículo, tan humillado la Fiera después de aquel episodio, que ve fantasmas en cualquiera y particularmente, en mi.

Me siento de nuevo, relajado.

Van el Chavo y Nacho hacia el lugar ya han acompañado a Caruso, fuera del estudio.

Deben haber pasado, insisto, dos minutos, máximo.

Diego Gvirtz lo ha convencido de salir del canal.

Pide tranquilidad y tiene razón.

Luego, la calma, ya no màs gritos ni histeria y lo que se vió por televisión cuando Alejo y Alina me dieron la palabra.

Dice Caruso, querible a esta altura que irá a la policía y que nos denunciará a todos.

Que haga lo que se le cante los h.

Y que se vayan, él y sus fantasías (definitivamente me convenzo de que es un salamero en búsqueda de amor y aprobación, el pobre), a la recalcada c. de su hermana.

El domingo a la noche, con la certeza de que se trata de un FABULADOR ABSOLUTAMENTE INOFENSIVO, murieron la persona y el personaje para mi.

Basta de la dupla Caruso-Elio, suficiente.

Obvio que la AAAJ y la muchachada que juega, los dirigentes y LOS HINCHAS, no tienen un pomo que ver con todo ésto.

Si me toca comentarlo, ojalá suceda pronto, pondré todo lo mejor de mi.

Si Caruso "ha muerto"; pues, ¡que viva LA PATERNAL!

Esta es MI versión de los hechos.

Usted tiene la del entrenador.

Créale o créame.

Fuerte abrazo.

canchallena por e-mail.
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