Canchallena

Golf

Tiger Woods recuperó el Nº 1 y se lanza de lleno al Masters

El golfista estadounidense ganó en orlando el Arnold Palmer Invitational de la PGA y recuperó el primer lugar del ranking mundial, después de dos años; su próximo gran objetivo es ganar en Augusta su primer Major desde 2008. Por Gastón Saiz

Es una historia con todos los elementos para filmar un documental de antología. Tiger Woods recrea el relato del héroe caído en desgracia y recuperado tiempo después con todos los honores. Tiger se suma a la galería de grandes deportistas que avasallaron con su dominio, se hundieron luego en el ostracismo y finalmente resurgieron con todo su brillo.

En Orlando, el californiano cerró un círculo al obtener el Arnold Palmer Invitational con 275 golpes (-13), lo que le permitió recuperar el N° 1 del ranking mundial, que estaba en poder de Rory McIlroy. El 24 de octubre de 2010 fue el último día en que Tiger figuró 1º. La pérdida del cetro resultó la derivación lógica del período más turbulento de su vida social y deportiva: infidelidades matrimoniales que salieron a la luz, huida de sponsors, problemas en las rodillas y sequía de títulos, con el consiguiente castigo popular de propios y extraños.

El astro que dictó las reglas del golf entre 1997 y 2009 había perdido todos sus tesoros e incluso había retrocedido hasta el 58° lugar del ranking, pero de a poco recuperó terreno: el quirófano restableció sus articulaciones oxidadas, el cambio de entrenador refrescó su juego y el aspecto emocional encontró un punto de equilibrio, con el noviazgo oficializado recientemente con la esquiadora olímpica Lindsey Vonn, de 28 años.

Los títulos en el PGA Tour no tardaron en volver: tres en 2012 y otros tres en el transcurso de esta temporada lo transforman ahora en el máximo candidato para calzarse su quinto saco verde en el Masters de Augusta. Y aquí está su gran desafío final para completar el regreso soñado: volver a adjudicarse un Major después de su última conquista grande en 2008, para quedar a tres de Jack Nicklaus, que ostenta 18 coronaciones de Grand Slam.

"Es el producto de un trabajo duro, paciencia y volver a ganar torneos", señaló Tiger, de 37 años, que logró su 77° certamen en el PGA Tour (quedó a 5 del máximo ganador, Sam Snead) y se consagró por octava vez en el Arnold Palmer Invitational, registro que lo iguala con Snead como múltiple campeón de un mismo torneo de la gira.

Además, su cuenta bancaria indica que lleva embolsados 104.738.300 dólares en toda su carrera sólo en concepto de ganancias en el PGA Tour, sin contar premios de otros circuitos ni dinero cobrado por publicidad.

Para escapar de la malaria de 2010 y 2011, Tiger recobró su implacable consistencia en los alrededores del green y a metros de la bandera. El putter volvió a ser su arma letal, el instrumento que unge a los grandes campeones. Pero también exhibe una calibración perfecta con los hierros y el driver. Si a esos atributos se les suma la fortaleza mental que adquirió a fuerza de resultados, nada parece detenerlo para concretar otra hazaña en el Augusta Nacional, dentro de tres semanas.

Ayer, apenas después de que Tiger firmara una última vuelta de 70 golpes (-2) y dejara atrás al inglés Justin Rose por dos golpes, su novia Lindsey tuiteó: "Number 1 !!!!!". Una expresión de júbilo que se replica en millones de seguidores de Woods en todo el mundo. Comenzó la segunda época de la Tigermanía y su mentor está dispuesto a perpetuarla lo más posible..

canchallena por e-mail.
Suscribite y recibí todos los días las últimas noticias de deportes

Suscribite ahora