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El circuito ATP

De los courts a una oficina: la nueva vida de Chucho Acasuso

Ligado al tenis, el misionero trabaja en San Telmo y cuenta cómo son sus días frente a la notebook y asistiendo a reuniones de trabajo; a dos años de su retiro, una charla íntima.

Por Lucas Goyret | canchallena.com

 
Charla íntima con Acasuso, en su nuevo trabajo.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

Años atrás para concretar una entrevista con José Acasuso seguramente habría que haber ido al Buenos Aires Lawn Tennis o al Vilas Club. O bien, mediante un llamado telefónico por la agotadora rutina de viajes que tienen los jugadores de tenis. Pero en esta oportunidad el contacto fue bien diferente. El encuentro estaba pactado en la intersección de Humberto Primo y Azopardo. Pleno centro porteño.

"Disculpen la demora, tardé más de una hora en llegar por el tránsito", se disculpa Chucho. Es que en su "nueva vida" como empleado de tiempo completo, lejos de las comodidades que le confería la ATP en sus años de profesional, el ex número 20 del mundo ahora debe soportar los constantes dolores de cabeza que sufren los miles de trabajadores porteños, que todos los días viven una odisea para llegar a sus respectivos trabajos. Sin dudas un verdadero cambio en su vida. Chucho es director de tenis de una empresa.

El misionero arriba al piso 9, cerca de las 13:10. Se disculpa, narra su "aventura" para eludir la manifestación que había cortado casi por completo Leandro N. Alem, e invita a pasar a la sala de reuniones. Su vestimenta denota la realidad de una persona que supo luchar dentro de los courts contra los mejores del mundo y que hoy apuesta por un cambio en su vida. Relajado, con unos jeans azules y una remera blanca, Chucho se sienta justo delante del televisor que está colgado en una de las paredes laterales de la sala. Tal como lo hacía en cada partido que jugaba, se hidrata con un poco de agua y se apresta para comenzar la entrevista. "Listo. Cuando quieran empezamos", autoriza.

En la misma hablará de su vida luego del adiós: Chucho anunció oficialmente su retiro del tenis profesional hace poco más de un año, en febrero de 2012, pero el último partido del misionero fue hace casi dos, en la qualy de Roland Garros, ante el italiano Alessio Di Mauro. Una charla íntima con un talentoso del tenis aregntino.

Acasuso repasó su trayectoria.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

-¿Qué análisis podes hacer de este tiempo que llevas retirado del tenis profesional?

Ya van a ser casi dos años de mi retiro. Al principio quería disfrutar y hacer todas las cosas que no podía durante mi carrera, así que estuve tranquilo, viajando bastante a mi casa, pasándola con amigos. En este último tiempo me empezaron a agarrar las ganas de hacer algo.

-¿En algún momento manejaste la posibilidad de volver o cuando tomaste la decisión ya sabías que era algo definitivo?

Mi último torneo fue Roland Garros 2011. Yo ya sabía interiormente que cuando paré ahí iba a ser definitivo. Pero igualmente no quise anunciar por las dudas. No quería hacer como otros jugadores que se retiraban y a los meses volvían. Preferí dejar pasar el tiempo, estar seguro, y por eso en febrero anuncié mi retiro.

Obviamente me hubiese gustado retirarme de otra manera. No con las lesiones, perdiendo ranking. Pero a veces es difícil. Hay muy pocos casos de que un jugador gane un torneo y se retire. Eso quizás lo pueden hacer jugadores como Sampras o Agassi.

En el caso de la mayoría, si tu ranking es bueno y cierra por todos lados seguís jugando.

Yo me lesioné, estuve casi un año parado entre la rodilla y la cadera, eso hizo que vaya perdiendo ranking, vaya perdiendo ganas, motivación. Después volví, y en ese momento tuve la incertidumbre de que quizás pudiera volver a jugar. Pero me costó mucho. Casi todos los días, después de un entrenamiento o de un partido, me dolía la cadera y ya era más sufrimiento que otra cosa. Por eso después de Roland Garros dije "paro, me tomo este tiempo y veo que siento". Pero yo ya sabía interiormente que ya era el final, que ya no volvía porque no tenía ganas.

- A casi dos años de tu retiro, ¿extrañas algo del circuito?

Hoy lo único que extraño es la competencia. Al ser un deporte profesional te vuelve muy competitivo. Mucho más de lo que uno es naturalmente. Ahora todo lo que hago, compito a full. Cuando juego con mis amigos al fútbol, a las cartas. Pero del resto nada. Los viajes, los hoteles, estar afuera.eso no lo extraño.

- ¿Cómo nació esta iniciativa para empezar a trabajar en una oficina, ligado al tenis?

Me comentaron que en Havas Sports and Entertainment [empresa en la que trabaja] estaban buscando una persona del tenis. Me llamó, después, el director general de nuestra área para tener una reunión. Vine un día, me comentaron qué es lo que se hace aquí y lo que es como empresa, no sólo en la parte deportiva, y un poco lo que estaban buscando ellos para el puesto que me ofrecían. La verdad estaba bueno porque iba un poco de la mano con lo que yo quería hacer este año.

Mas allá de los derechos que tiene la empresa en la Copa Davis y la Copa Peugeot, este año se busca también hacer un poco hincapié en lo que es clínicas, lo que son eventos para empresas y eso es también lo que yo tenía ganas de hacer este año.

- ¿Cuáles son tus tareas dentro de la empresa?

La idea es que me encargue de toda la parte de tenis, del departamento de tenis. Después van a ir surgiendo más cosas. Hoy estoy conociendo un poco, fui a las reuniones. Voy conociendo un poco a los gerentes de las empresas y esa es la idea ahora.

- ¿Te sentís cómodo en esta nueva vida o te está costando acostumbrando?

Me siento cómodo. Obviamente es diferente porque antes yo vivía para el tenis y entrenaba todo el día y hoy es una vida diferente. Venir acá, a una oficina, estar con compañeros de trabajo. Hasta ahora me gusta. Lo principal es que acá se puede crecer, hay muchas cosas para hacer, hay muchos desafíos y eso esta bueno.

- ¿En algún momento te gustaría probar experiencia como coach de algún jugador y volver al circuito?

Foto: Sebastián Rodeiro

Hoy creo que voy más para el lado comercial del tenis. Estoy cómodo y me gusta. Pero no lo descarto si en algún momento surge la posibilidad o hay algún buen proyecto que me motive, pero todavía no quiero viajar tanto. Quiero estar acá, disfrutar, y este trabajo me lo permite.

Empezar a entrenar a un jugador full time implica viajar mucho y es volver a la vida que hice casi toda mi vida y hoy no quiero. Quizás en un par de años o en algún tiempo me den ganas.

- ¿Aspiras a ser capitán de Copa Davis?

Sería diferente y algo lindo. Siempre digo que el caso de que te nombren capitán es como un premio a la trayectoria, y creo que es un lindo premio. Si te digo que no me gustaría te mentiría, pero por otro lado no es algo que me quite el sueño.

Soy joven todavía y si en algún momento se llega a dar bienvenido sea, lo voy a tomar como un premio, un reconocimiento a la trayectoria, y sino no. Voy a alentar como siempre, quiero que Argentina gane, y en lo que pueda voy a ayudar.

- Hace años que el equipo viene disputando las rondas decisivas. De hecho ya llegamos a tres finales. ¿Ves posible con el equipo actual que se gane la Copa Davis?

Lo veo posible. Obviamente que cuando estaba nuestra camada había mucha diversidad de jugadores, y había muchas variantes. Hoy quizás no haya tanto, pero tenemos un gran jugador como Del Potro y atrás chicos que pueden acompañar muy bien. Ojalá Del Potro vuelva a jugar la Copa Davis. Después ya depende de otros factores: el sorteo, jugar de local y tener un poco de suerte también. Pero sin dudas que Argentina en algún momento la va a ganar.

- ¿Entendes la posición de Juan Martín del Potro de no jugar la Copa?

Yo creo que es válido lo que él plantea de enfocarse en tratar de acercarse a los de arriba, y esas semanas él las prefiere usar como descanso, como entrenamiento. Muchos de los jugadores de arriba hubo años que no la jugaron, o que no la juegan, para concentrarse solamente en el circuito, y eso me parece válido. Lo que no me pareció bien fue la forma de comunicarlo. Entonces al no hablar con los periodistas, ni tanto él como su entorno, creo que eso hace que los periodistas o la gente saquen sus propias conjeturas y ahí es donde empieza a haber cortocircuitos, y la gente empieza a pensar cualquier cosa. Más fácil hubiese sido haber dicho "bueno, este año me quiero concentrar en el circuito, en mi carrera.". Si yo hubiese estado en su lugar hubiese hecho eso. Pero después la decisión de jugar la Copa o no corre por cuenta de cada uno, y es válida..

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