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La noche en la que el sueño de Maravilla rozó la pesadilla

El boxeador no la pasó bien contra Murray y ganó con lo justo, en un fallo discutido; su promotor dijo que terminó muy lastimado y no peleará hasta 2014.

Por Guido Molteni | canchallena.com

 
Maravilla no la pasó bien ante Murray.  Foto: LA NACION  / Mauro Alfieri

La lluvia cae sin pausa en el Amalfatini pero el show debe continuar . Ya son las 21.40 y el público espera a Maravilla. Se apagan las luces y el murmullo crece. Desde la popular saltan y dicen que el que no lo hace es un inglés. Desde el campo gritan lo mismo. Se mojan los que pagaron 100 pesos la entrada y los que pagaron 5000 también. Los organizadores ya no dudan, tal vez nunca lo dudaron. La pelea se hace sí o sí y no hay tiempo para esperar. El ring se ilumina con un relámpago y vuelve la oscuridad. Suena el primer acorde de "Three Little birds", de Bob Marley, y aparece Martin Murray. Mientras se acerca al ring con un paso cansino recibe insultos, chiflidos y hasta un escupitajo, pero no reacciona. "Don't worry about a thing" se escucha en Vélez y el contraste con la violencia que se respira no puede ser mayor.

Ahora aparece Maravilla Martínez y el estadio cambia los silbidos por la euforia. Es tanto el griterío que René, de Calle 13, pierde el ritmo mientras canta "Latinoamérica" y recién lo retoma en la segunda estrofa. "Soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo", dice el puertorriqueño mientras Maravilla se acerca al ring haciendo gestos a las cámaras de televisión y saludando a la gente. La noche que siempre soñó el quilmeño va a comenzar. Son casi 40.000 las personas que miran a los boxeadores, que ya están enfrentados en el cuadrilátero. El árbitro les da la charla previa, chocan los guantes, vuelven a sus rincones y esperan. Suena la campana del primer round.

El desarrollo de la pelea no fue el esperado por Martínez. El boxeador se mostró incómodo durante casi todos los asaltos y Murray logró adueñarse del centro del ring. Antes del combate Maravilla había prometido un nocaut a partir del octavo round. Sin embargo, fue justo ese el round en el que el inglés lo derribó con un cross de izquierda y un golpe seco con la derecha, que enmudeció al Amalfitani.

  Foto: LA NACION
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El final de la pelea dejó sensaciones encontradas en el público, que por un momento temió el peor final. Si bien el boxeador quilmeño ganó por puntos (115-112), mucha gente en los pasillos del Amalfitani se mostró contenta por la victoria pero puso en duda esa ventaja, y hasta algunos se animaron a decir que el fallo fue equivocado y debió ganar Murray.

"Toda esta gente me ayudó a pelear con una mano" , dijo un eufórico Maravilla al término de la pelea, tal vez queriendo dar una explicación por su bajo rendimiento. Lo cierto es que la misma mano izquierda que le había quedado lastimada en la pelea con Chávez le volvió a traer problemas a Martínez, que dejó el Amalfitani dolorido.

Sin Maravilla por este año. "Terminó con la mano izquierda muy lastimada y no volverá a pelear por todo 2013", dijo en una conferencia de prensa Sampson Lewkowicz, el promotor de Maravilla. Con esta confirmación, se caen los rumores de la esperada revancha con el mexicano Julio César Chávez Junior planificada para fines de este año..

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