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Superclásico

Bianchi: "River no demostró que pretende el título"

El Virrey destacó que Boca "no se desequilibró" ante el rápido 1 a 0 de River, y que el xeneize "dominó más el balón"; sobre el juego dijo que "fue un partido regular" y evitó polemizar con Ramón Díaz

Por Diego Morini | canchallena.com

Aunque su postura no se modificó, el semblante reflejó menos tensión. El tono de su voz emitió más armonía y menos nervios. No se advirtió enojo sino tranquilidad. Protocolar como de costumbre, aunque dispuesto a entrar, siempre con su estilo, en el juego al que el entrenador rival apela, Carlos Bianchi entendió que debía enviar mensajes para los suyos y los de enfrente, porque el superclásico así se lo pedía. Y el Virrey fue directo y eligió exactamente cada palabra para decir lo que pretendía. Aunque prefirió aclarar que no quería entrar en un cruce con Ramón Díaz, el DT xeneize pronunció -y sabía muy bien lo que decía- la frase más lacerante que pudo encontrar: "Creo que River no demostró que pretende el título".

Se lo vio especialmente enérgico durante el partido. Molesto con el árbitro, Germán Delfino, y muy atento a cada movimiento de sus jugadores. Pero después de tantas respuestas anímicas, el entrenador de Boca se permitió alguna tímida sonrisa para hablar de cuestiones más vinculadas con el desempeño de su equipo. Aunque cuando tuvo que responder o lanzar alguna señal para el DT del conjunto millonario, seleccionó su costado más formal, para maquillar todo el contenido irónico y ácido de cada declaración: "River es un equipo al que le gusta que lo dominen porque le gusta jugar de contra", o "River es un equipo que tiene la posibilidad de jugar un partido por semana y eso hace que el entrenador tenga más tiempo para preparar los encuentros".

Después de estar seis días concentrados quiero estar con mi señora, mis hijos y mis nietos. Cada uno puede decir lo que quiera. Cada uno sabe bien cuál es la verdad

Incluso, cuando lo consultaron respecto de la declaración de Ramón Díaz en la que dijo que Boca había festejado el empate, Bianchi se tomó un segundo para contestar, guardó silencio y respondió con su sello: "Si respondo la pregunta, ustedes van a tener el título para mañana. Después de estar seis días concentrados quiero estar con mi señora, mis hijos y mis nietos. Cada uno puede decir lo que quiera. Cada uno sabe bien cuál es la verdad".

A Bianchi se lo ha identificado por el manejo de los grupos y parece que lentamente va consiguiendo que su equipo responda a lo que pretende. Quizá no tenga todas las certezas de encontrar guiños futbolísticos, pero sí reacciones anímicas y un mejor grado de compromiso. "El equipo está teniendo un poco más de personalidad. Está teniendo actuaciones interesantes. Ya hemos jugado bien contra Lanús, contra Belgrano, contra Corinthians. Y hoy [por ayer], empezar un partido tan difícil con un rival como River, con un 1-0 abajo, no es nada fácil. Sin embargo, el equipo demostró actitud para levantarse y fue superior a River."



Está claro que la Copa Libertadores [Boca está disputando los octavos de final y debe jugar ante Corinthians la revancha] le permite al Virrey, más allá de su condición de hombre intocable en el universo xeneize, no tener que soportar con tanta dureza el hecho de que ayer su equipo alcanzó la peor racha histórica del club, con 11 encuentros sin celebrar una victoria [la anterior fue del torneo de 1957, con 10 juegos sin éxitos]. Con respecto a esta situación, Bianchi también elaboró una respuesta; si bien estaba referida a la consulta original, en definitiva lo que el DT quería era lanzar un reclamo por un fallo que entendió que ante Belgrano, en la 10» fecha, lo perjudicó: "Seguro que no nos da placer, pero todos los récords están para ser vencidos. Sabemos de la racha por la que estamos pasando, pero el equipo hace varios partidos que está encontrando un rumbo. Y la verdad es que si nos hubieran dado el gol que nos anularon contra Belgrano, no habríamos llegado a este récord".

Sólo se mostró menos a la defensiva o dispuesto a responder sin ironías cuando las consultas estuvieron referidas a cómo terminó jugando el equipo, ya que él dispuso que siete futbolistas de las divisiones inferiores asumiesen la responsabilidad de cerrar el superclásico: "Que haya tantos chicos es bueno, demuestra que hay porvenir. Y es importante que aprovechen las situaciones cuando uno se las da. Le pedí a cada uno de ellos que no hiciera más de lo que puede hacer. Muchas veces quieren demostrar más de lo que deben y no les salen bien las cosas. Por suerte hoy lo hicieron todos muy bien".

Un Bianchi diferente, con evidentes deseos de decir lo que pretendía. Con una tremenda necesidad de no dejar espacio para palabras picantes de su colega, Ramón Díaz. Y con su estilo, el Virrey se despidió con una sonrisa mordaz, y el viejo y tradicional "felicidades"..

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