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NBA

Ginóbili, del presente al futuro: "Hay un 10 por ciento de chances de que me retire"

Lo dijo luego de la victoria de los Spurs ante Miami en la primera final de la NBA

Por Xavier Prieto Astigarraga | 

 

MIAMI.- Qué raro que Manu Ginóbili, por ahora, no se interese por ser entrenador más adelante. Ayer, mientras el resto del plantel hacía tiros al aro en la livianísima práctica post 92-88 sobre Miami Heat en la apertura de la final de la NBA, el argentino charlaba unos cuantos minutos con Gregg Popovich, que hacía mímicas de movimientos y de pases. Todos lo demás distendiéndose y ajustando puntería, y él, pensando con el DT cómo se moverían pasado mañana los rivales en situaciones tácticas.

Le gusta al bahiense hablar de estrategia; puede pasar ratos largos haciéndolo. Pero más le gusta que sus chicos, Dante y Nicola, estén acá acompañándolo, en la primera definición de la liga con su papá como protagonista desde que nacieron, hace tres años. Bah, acompañándolo es sólo un modo de decir, porque... "Mis hijos ni me miran, no tienen ni idea de lo que está pasando. Ellos están con los dinosaurios, jugando... Vinieron a la playa tres días y no saben por qué. Son muy chiquitos todavía, no entienden nada", contó sonriente Manu en la atención a la prensa sobre el parquet de un American Airlines Arena que la noche anterior había expulsado espectadores en masa luego del imposible tiro que acertó Tony Parker contra el reloj, a falta de 5,2 segundos (ver aparte).

Una vez más en su excelente temporada, el héroe fue el base francés. A Ginóbili le cupo un buen rendimiento en sus 29 minutos: 13 tantos (2/6 en dobles, 2/5 en triples, 3/4 en libres), 3 asistencias, 2 robos, con una pérdida.

-¿Cómo calificás tu desempeño?

-Estoy contento. Satisfecho con cómo distribuí el juego; encontré los lugares que tenía que encontrar. Aunque no tuve un rendimiento estupendo; erré cuatro bandejas muy cerca del aro. Pero creo que pasé bien la pelota y que tuve un desempeño respetable. Y por más que no hubiera tenido una actuación aceptable, ¿qué más se puede pedir que ganar el primer juego en una final?

-¿Terminaste con algún golpe?

-Varios: en los dos gemelos, un codo, un brazo, el cuello... En un partido como éstos es imposible no terminar con algún golpe. Lo bueno es que ninguno fue lo suficientemente grave como para que me limite el domingo.

-¿Cuál es la sensación?

-Satisfacción, felicidad. Ganar el primero es muy importante en toda serie.

-Al ganar San Antonio en Miami, ¿cambia el curso de la final?

-Sí, pero no es determinante. No tenemos que pensar "ahora ganamos los tres de local", para nada. Ellos son muy buenos, y pueden recuperarse tranquilamente en nuestra casa. Pero estoy muy contento de haber ganado el primero, que es aun más importante que el segundo. Ahora disfrutamos, y el domingo, a tratar de ganar otra vez.

-¿Cómo influye este resultado en lo anímico en la serie?

-No creo que tanto. Ellos perdieron el primero acá contra Chicago, casi perdieron el primero acá contra Indiana y perdieron el segundo. Por más que son jóvenes, más jóvenes que nosotros, tienen experiencia, están en su tercera final seguida. Estoy contento de haber ganado el primero, pero esto sigue igual de difícil que antes.

-¿Seguís sosteniendo que Miami es el favorito?

-Creo que equiparamos un poco eso, porque ahora nosotros tenemos la ventaja de localía. Que no es determinante, pero es importante.

-¿Qué fue mejor: descansar nueve días enteros [por San Antonio] o dos [Miami]?

-No pareció que nosotros sufriéramos mucho la pausa larga. Yo tenía un poco de miedo a que estuviéramos lentos y faltos de reacción. Pero nunca perdimos la compostura. Contra Indiana, en un momento pareció que Miami pisaba el acelerador y que jugaba solo, o que jugaban siete contra cinco. A veces ellos se entusiasman, logran un par de triples y volcadas y parecen una aplanadora. Y una vez que eso pasa y la gente se enloquece, se hacen muy difíciles de parar. Esta vez nunca pasó.

-¿Creés que LeBron estuvo cansado?

-No, no se cansa LeBron. Es... Ellos son muy buenos, son muy atléticos, y creo que con apenas dos días de descanso siguen siendo más rápidos y más fuertes que nosotros.

-Si hubo ventaja para alguno, ¿se acabó con el juego inicial?

-Totalmente. Si nosotros teníamos ese óxido como le dicen acá de los nueve días, ya está. Ya jugamos un partido muy intenso. No me di cuenta de si ellos estaban cansados en el último cuarto, pero en todo caso ahora se vuelve a cero.

-¿La defensa fue decisiva?

-Sí. En la segunda mitad los limitamos a 36 puntos. Realmente excelente. Y que LeBron [James] hoy haga menos de 20 es un logro. Venía haciendo 25, 30, 28, 34, 32... Es un animal. Uno de los secretos fue perder apenas 4 pelotas. Eso es clave para nosotros. La primera jugada del partido fue pérdida nuestra y volcada de ellos. Automático. Sabíamos que iba a ser así. Si en lugar de 4 hubieran sido 12, esas 8 extras habrían implicado 15 puntos más de ellos, o 12. Y, salvo por unas distracciones en la primera mitad, no les dimos nada fácil; tuvieron que trabajar mucho todo.

-Antes de la serie dijiste que San Antonio debía tener rendimientos casi perfectos para vencer. Al primero lo calificaste como bueno, pero no extraordinario, y Spurs ganó. ¿Miami rindió menos que lo que esperabas?

-Sí. Me sorprende que no hayamos tenido un gran desempeño y aun así hayamos ganado. Eso habla de que tampoco ellos lo tuvieron. Pero fuimos casi perfectos en el movimiento de balón. Casi no perder pelotas nos dio más volumen de tiros, y con eso, más conversiones. No fue una noche brillante y erramos un poco de más, pero defendimos muy sólidos, pasamos muy bien la pelota y ejecutamos bien el plan. Nos queda mejorar el tiro. Lo hicimos mejor durante todo el año, así que la lógica indica que un poco mejor vamos a tirar. Pero quizá también ellos, y quizá perdamos alguna bola más...

-¿Qué esperás del segundo encuentro, del domingo?

-Va a ser durísimo, van a salir a matar de entrada, y tenemos que estar atentos para no recibir uno de esos golpes en los que ellos sacan 10 o 15 puntos de ventaja en cinco minutos.

-¿No tener contrato para el año que viene influye en el disfrute de esta final?

-No me interesa nada hoy por hoy tener contrato o no tenerlo. Es más: si no tengo ganas, no juego más. No necesito el contrato. Este año no fue un tema en los diez meses de temporada. Cuando llegue julio me sentaré a hablar con mi mujer.

-¿Podés dejar?

-Tranquilamente. Puede ser. O sea, hay un 10% de chances, pero puede ser. Así que ni me interesa hablar de mi futuro, porque estoy jugando una final de NBA.ß.

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