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Ginóbili: "Mentalmente estoy un poco más frágil"

Antes de un nuevo duelo ante Miami por la final de la NBA, Manu reconoció que no tiene aquella confianza avasalladora de otros tiempos con San Antonio Spurs

Por Xavier Prieto Astigarraga | 

 
 

SAN ANTONIO.- Hace bien Manu Ginóbili en no leer, escuchar ni mirar prensa durante esta final de la NBA. Es demasiado importante el momento, en coyuntura y en perspectiva histórica, como para consumir la andanada de críticas y dudas que recaen en él. No sin justificación, por cierto; hasta el propio bahiense está disconforme. Pero en este momento crucial no le sería positivo escuchar al gran Charles Barkley -hoy analista en ESPN- decir "nunca vi a Ginóbili tan pasivo", a Jalen Rose -ídem- subrayar que Miami "mantuvo en silencio a Ginóbili", que el prócer Magic Johnson cuestiona su desempeño y que algún periodista lo califica como "horrible"...

En otros tiempos, tal vez las críticas lo habrían fortalecido. Pero, como nunca en su carrera profesional, que comenzó en septiembre de 1995, Manu anda falto de confianza. Está en el punto culminante del torneo y es cuando menos está rindiendo. Y fluctúa entre el fastidio y la esperanza. Aun en ese péndulo, es capaz de hablar a corazón abierto sobre sus bajones anímicos y la pensada posibilidad del retiro.

Como lo hizo ayer, en la extensa atención a la prensa (unos 25 minutos) en el AT&T Center, donde dejó ver cierto enojo cuando se lo consultó por una frase de Tim Duncan sobre él: "Necesitamos que sea un poco más agresivo, un poco más egoísta".

-Es que [los periodistas] te hacen 700 preguntas, y ya no sabés qué decir... La verdad, no tengo que comentar del vestuario para afuera lo que dicen mis compañeros. Dentro del vestuario hablamos mucho y sabemos lo que piensa cada uno. Pero opinar de lo que dijo otro en la prensa... Además, no sé exactamente cómo lo dijo...

-Salió en los reportes de...

-Salió, pero bueno, no importa. Está bien. Entiendo que puede que el equipo necesite ahora que yo anote más, pero. está difícil. Por la forma en que defienden... bueno, por lo que ya tocamos un millón de veces.

-¿Cómo te sentís física y mentalmente?

-Físicamente, impecable. En este último mes me sentí mejor que en toda la temporada. Así que ése no es el problema. Mentalmente estoy un poco más frágil. No tengo esa confianza avasalladora de otros momentos. Sucede cuando uno tiene malos rendimientos, cuando no entra la pelota. Y la defensa de ellos ayuda. No son laxos con el que tiene la pelota para presionar más a los tiradores, sino que como son tan atléticos, rotan mucho. Tienen casi dos hombres marcando al que lleva el balón y hacen que el que juega el pick and roll no tenga líneas hacia el aro o tiros abiertos. Debemos mover la bola. Hablan de ser más egoísta, pero no es cuestión de atacar y tirar, sino de ser más agresivos y encontrar al compañero más abierto. Pero... Ya está. El jueves tuve un desempeño medio anónimo, no me salieron muchas cosas, pero ahora se borra y empieza el partido 5, que es casi de vida o muerte.

-¿Te sorprende sentirte así? Siempre fuiste muy fuerte mentalmente.

-En esta temporada las lesiones me perjudicaron bastante, pero no pensé que el problema en esta instancia sería lo anímico. No, no es anímico; es basquetbolístico. Nunca me había tocado en etapas como ésta, pero uno tiene que afrontarlo. [lo acosa un insecto] Y esta mosca me tiene repodrido ya... [risas] ¿Qué está pasando? ¡Está por todos lados esta mosca!

-¿Cómo deberías atacar?

-Voy a tratar de tener una mejor actuación en todo. No se trata de anotar; se trata de tomar mejores decisiones, ser más agresivo, más activo defensivamente... Si te fijás en cualquiera de nosotros, verás que todos podemos hacerlo mucho mejor.

-Ante las dificultades siempre duplicaste la apuesta. ¿Por qué no esta vez?

-Desde hace rato trato de redoblar la apuesta. No es que la serie contra Golden State fue fácil, o que el partido del jueves no era importante. Uno siempre trata de hacer lo mejor. Éste es un partido aun más determinante y espero estar a la altura. No imagino siquiera un partido en el que vaya a tener una gran anotación, pero obviamente puedo jugar mucho mejor.

-Éste es tu último año de contrato. ¿Cuántos más jugarás?

-Realmente no lo sé. Toda la temporada pensaba que podía jugar uno o dos más, pero cuando uno está por cumplir 36, todo es día por día. Cuando la temporada concluya, veré cómo me sentiré. Puedo imaginarme jugar por lo menos un año más, y acá, pero el tiempo dirá. A veces sí pienso en el retiro, pero después digo "no, no. Realmente amo lo que hago, tengo mucha suerte de estar en una franquicia como ésta".

-¿Lo pensás por una cuestión física o de motivación?

-Durante tres cuartos de la temporada fue por un tema físico. Decía "no puedo lidiar más con esto. Estoy cansado de hacer rehabilitación". A esta altura soy un poco más optimista. Pero... ¿Sabés? Son 18 años haciendo esto. A veces me gustaría disfrutar más en casa, volver a la Argentina a ver a mi gente, y entonces pienso en eso [el retiro]. Pero ya tendré tiempo para todo aquello.

-¿Te duró mucho esa idea?

-Este año lo pensé varias veces cuando estuve lesionado: "Estoy repodrido. ¿Para qué? Ya está". Pero concluí que voy a tener tiempo para lo otro. Después uno se cura, se siente mejor, gana una final de conferencia por 4 a 0 y dice "que esto siga". Uno tiene momentos de análisis y de fragilidad, pero cuando para la bola y se sienta en su sillón y charla... Supongo que decidiré seguir. Eso creo..

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