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La columna de Manu Ginóbili: "El tiro de 3 de Luis no es algo ilógico"

 
 
 
Foto: LA NACION 

Luifa llevaba un par de años coqueteando con el tema de los triples. Se entrenó mucho antes de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, pero después, cuando empezamos la preparación, no vio el lugar, no le entraron los primeros dos o tres tiros y lo dejó de lado.

En la selección había otros tiradores y por necesidad del equipo él tenía que jugar más de 5 que de 4. Además, yo lo vuelvo loco con que tiene que rolar. Porque jugando con Pablo Prigioni es diferente que conmigo. Yo necesito un jugador que role hacia abajo del aro. Como él estaba jugando más definido como pivote, tenía que hacer eso, que no le gusta tanto. En cambio Pablo necesita alguien que haga el paso para afuera. Era un equipo distinto, con otras situaciones. Vamos a ver si este año puede desarrollarlo.

La ética de trabajo de Luis es única. Cuidándose en lo físico, en lo alimenticio. Es único

La ética de trabajo de Luis es única. Cuidándose en lo físico, en lo alimenticio. Es único. La adaptación al tiro de tres se fue dando de a poco. Fíjense que con los años, primero se destacó por ser un típico hombre de pintura, de giro por la línea; luego pasó a ser un confiable jugador de tiro a media distancia, de tiro libre. Cuando lo dominó, porque pasó a ser súper confiable de tiro libre, fue un paso más atrás, y otro más. El último de sus años en Houston y el siguiente en Phoenix, se fue a tirar a una distancia de cinco metros y medio o seis metros, con tranquilidad. Y también en ese rango fue confiable.

Ahora lo que tuvo que hacer fue cambiar un poco la mecánica, por tirar un metro más atrás. Pero fue gradual. Pensar que cambio de dos puntos a tres es algo brusco. Si uno escucha que lo catalogan como tirador de tres, suena muy raro. Pero su desarrollo fue de a un metro por vez. Y si se lo mira así, no es tan brusco. No es algo ilógico lo que está haciendo.

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Él sabe que en los próximos partidos no va a ser una sorpresa para los rivales. Pero es muy inteligente y trabajador. Siempre le agrega algo a su juego y se fue alejando del aro. El último paso, el más lejano, era la línea de tres y empezó haciendolo muy bien. Ojalá que no se ciegue por ir siempre afuera, porque tiene un gustito particular el triple, y que siga siendo el temible jugador de la pintura que es. También es importante que no se vaya a bajonear si erra cuatro tiros seguidos. Ahora es importante la paciencia y no tener altibajos.

Estuve hablando un poco con Luis en los últimos días. Principalmente por su paso a Indiana. Tiene las preocupaciones y expectativas lógicas del cambio que se le dio. Va a un muy buen equipo, que tiene grandes chances de pasar la primera rueda de los playoffs. Eso, si pensamos que venía de otro que fue último en la Conferencia Oeste, ya es una ganancia notable. Pero a su vez, no hay que olvidarse de que tiene cuatro hijos que van a la escuela, que vienen de cambiar de Houston a Phoenix. No es fácil. La gente dice: "Va a un gran equipo", pero después tenés una vida atrás. Tiene que ver cómo los chicos se adaptan a la escuela, tendrá un clima totalmente opuesto. Son cosas que, aunque adentro de una cancha no se vean, pesan para un jugador.

Después, lo del equipo, si le toca ir como suplente o en un rol distinto, es algo que lo puede preocupar al principio, pero no va a ser una complicación. Creo que hay minutos para todos, y Luis es muy bueno, así que va a terminar jugando. Tal vez no sea la primera opción ofensiva. Puede jugar 25 minutos en vez de 35, pero es lo mismo. ¿Quién no da 10 minutos por jugar en un equipo que puede pelear por el campeonato? En lo deportivo ganó seguro..

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