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Rally Dakar 2014

Marcos Patronelli, tras el accidente en el Rally Dakar 2014: "Se destrozaba el cuatriciclo y, a mí, el corazón"

El argentino debió abandonar la competencia

Por Roberto Berasategui | canchallena.com

 
 
 
Foto: AP 

SAN JUAN.- El helicóptero lo trajo hasta el campamento instalado en el departamento Rivadavia, donde se emplaza el tradicional Zonda. Ese no era el lugar de motociclistas ni pilotos de cuatriciclos, ya que anoche quedaron aislados en la zona de El Barreal, donde cumplieron con la etapa maratón (sin asistencia para continuar hoy rumbo a Chilecito). Llegó con la indumentaria de piloto, el casco en la mano, y la cara era una mezcla de tierra y bronca. Los gestos eran más intensos que la capa de tierra que parecía maquillaje en su rostro.

Marcos Patronelli, muy amable pese al momento de angustia y de desazón, estuvo escoltado por su hermana, Clara, y pidió cinco minutos para quitarse el pesado traje, lavarse la cara y atender a la prensa del Dakar. Con el rostro limpio de tierra, pero con la misma bronca de antes, Marcos se sentó en una sillita que acomodó su hermana. Allí estaba el personaje del día. El gran favorito a ganar nuevamente el Dakar, que se convirtió en Trending Topic en Twitter -uno de los temas destacados del día- tras el abandono en la tercera etapa, desde San Rafael a San Juan, fue testigo de cómo su cuatriciclo se desarmaba completamente al caerse por un barranco de más de 400 metros de profundidad .



ES - Etapa 3 - Top Moment - (San Rafael > San...por Dakar

"Me falló la inyección del cuatri por la altura. Los cuatriciclos están armados con el mismo programa de inyección. Con Alejandro (el hermano que también ganó el Dakar y que este año no corrió) controlamos eso puntualmente. Pero hubo algo mal, porque me pasaba mal la nafta y con la altura, sin oxígeno, se notó. A más de 3000 metros comenzó a parar el motor. Había tres motoqueros por ahí y me dijeron que le sacara el filtro. Tal cual, así fue y anduve bien, subí la primera montaña. La segunda la trepé de casualidad, con tironeos, con un 10 por ciento de potencia nada más. Ahí pensé que no podía más. Encaré la tercera cima y como no podía, busqué para el costado, pero no me di cuenta y la montaña me llevó. Sentía que iba para arriba, para el costado y para abajo a la vez. Entonces pensé en dar la vuelta donde había una pendiente muy pronunciada. La tomé para girar el cuatri; estaba calzado en un escalón, frenado, pero salió volando hacia abajo", fue el relato tranquilo de Patronelli.

-¿Cómo fue el momento del accidente?

-Cuando el cuatri se me fue me quedé viéndolo. Nunca tuve que saltar, no me pasó nada. Tuve suerte porque si hubiese hecho cinco metros más, me hubiese lastimado muchísimo. No era para matarse, pero hubiese sido muy grave. De hecho, cuando bajé a ver el cuatri destrozado tuve que tirarme de cola porque la pendiente era muy pronunciada.

-¿Qué sentiste en ese momento? ¿Cuál fue tu reacción?

-Se me partió el corazón. Veía como se partía el cuatriciclo. En el momento, caliente, uno no se da cuenta de lo que pasa. Pero al segundo me agarró una gran bronca. No por mí, sino por todos los que estuvieron en este proyecto. En los chicos que trabajaron como nunca para preparar este Dakar, en los anunciantes, que aportan una gran confianza? Las horas de entrenamiento?. A Fer, de Catupecu Machu, que todos los días me enviaba mensajes, a la gente del rock.

-¿Te arrepentís de algo?

- Era una etapa maratón; uno debe ser más cuidadoso que nunca. Fueron tres minutos fatales.

 

-¿Cuál fue el error?

-El cuatri falló. Me pasó eso. Ahora entiendo que tendría que haber parado, desarmado y enganchar el tanque de combustible. Eran sólo 15 minutos de trabajo y seguir.

-¿Cómo fue el rescate?

-La organización se portó muy bien. Quedé del lado izquierdo de la montaña. No había ni ruido. Ahí sí me dio miedo, porque pensé que nadie me iba a venir a buscar. Por suerte el teléfono agarró señal y pude decir dónde estaba. El boliviano Nosiglia se portó muy bien conmigo. Tiré la baliza del cuatriciclo, pero sabía que el helicóptero donde estaba no podía venir a buscarme. Y me subí al cuatriciclo del boliviano. Hicimos 10 kilómetros por el cauce de un río, estábamos perdidos también. Hasta que llegó el helicóptero de Etienne Lavigne (director de la prueba), le hicimos señas y me rescató. El sistema de la organización es fabuloso, porque uno está conectado permanentemente con París, aunque parezca mentira.

-Dijiste que quizá era el último, ¿vas a seguir corriendo el Dakar?

-Es difícil que corra un Dakar más. La familia me lo dijo varias veces: "Si querés correr, andá. Pero dejate de joder".

-¿Por qué decís que es el último Dakar?

-Es un tema familiar. Mi mamá no quiere que corra más. Sufre mucho. Soy el hijo y en la vida hay cosas mucho más importantes. Tengo mi familia, una empresa, no vivo de esto. Me encantaría estar arriba del cuatriciclo permanentemente y correr en el campeonato argentino, que es fantástico, y en otros lugares del mundo. Pero mis viejos nos enseñaron a laburar, a tener otro estilo de vida y somos responsables con el trabajo.

-¿Pensabas que este Dakar era tu despedida?

-Venía muy tranquilo. El equipo es espectacular. Yo había medido a los demás pilotos. Sé hasta dónde va Rafa Sonik, el chileno Casale viene con un par de problemitas, Bonetto venía bien. Todo el tiempo uno va midiendo todo. Uno viene a ganar, no a pasear. Y acá estoy. El Dakar siempre hay que correrlo. Podés ser el mejor del mundo y una piedra te deja afuera. No es joda. Esta carrera es muy extrema. Arriba de un cuatriciclo vemos cortadas y piedras a cada cinco metros, y en cada tramo hay peligro.

-¿Pensaste en algún momento que podías seguir?

-Sí. Me doy cuenta de que soy un ignorante bárbaro. Porque cuando dio un par de vueltas, pensé en bajar para seguir. Pero el cuatri no paraba de caer; quedó totalmente destrozado.

-¿Es el momento de mayor angustia desde que corrés el Dakar?

-Sí; me da pena. Es horrible. Sé que tengo las condiciones para sortear ese inconveniente, pero pasó y ya está.

-¿Qué te dijo Alejandro?

-Ahora me río. Hablé con Alejandro, mi hermano, y bromeamos. En 2009 salí segundo; en 2010 gané; en 2011 ganó Ale y abandoné; en 2012 ganó Ale y yo salí segundo, y en 2013 gané. Le dije que ahora con este abandono, en 2015 gana él y en 2016 lo gano yo. Y mi mamá nos mata.

-Con tu abandono, ¿quién es el candidato ahora?

-Me parece que Sonik es un gran piloto. Pero no quiero decir quién puede andar bien. Estará muy abierto.

-¿Vas a seguir por los medios el Dakar ahora?

-No. O lo corro o ni lo miro. Mañana vuelvo a Las Flores para ir a trabajar. Me olvido del Dakar.ß



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