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Violencia en el fútbol

Un nuevo escándalo: Estudiantes y Gimnasia cerraron el verano con una pelea de todos contra todos

Sobre el final del partido, que Estudiantes ganaba 1-0, se desató una pelea entre los dos planteles en la que hubo trompadas y patadas en el piso; el juego fue suspendido

 
Una escena del partido, cuando todavía valía la pena jugar.  Foto: FotoBAIRES 

MAR DEL PLATA.- Una patada más, como tantas se habían visto hasta ese momento, fue la que terminó de hacer estallar la tensión que se palpaba en el aire: Santiago Ascacibar se tiró de atrás contra Antonio Medina, lo volteó y entonces vino lo peor. Silvio Trucco apenas alcanzó a sacarle la tarjeta roja al juvenil volante de Estudiantes cuando los dos planteles -titulares, suplentes, colaboradores- se trenzaron en una pelea a piñas y patadas -de atrás, de adelante, en el piso-.

Fueron alrededor de tres minutos en los que el escándalo del River-Boca de una semana atrás quedó empequeñecido: esta vez, las amenazas se tornaron en un espectáculo de kickboxing. Faltaban cinco minutos para que se completara el descuento ordenado por Trucco, que ya había expulsado a Álvaro Pereira y a Enrique Bologna, uno por equipo.

El fútbol, o lo poco que hubo de eso, quedó en un último plano. El árbitro suspendió el partido -Estudiantes ganaba 1-0 por una buena definición de Carlos Auzqui- y los planteles acordaron salir de la cancha. Pero hasta en eso fallaron: algunos de los jugadores de Estudiantes decidieron volver sobre sus pasos y acercarse a la tribuna a festejar. Como si al papelón le faltara una imagen más.

El gol de Auzqui

ae.

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